El partido Verde fue claro al decir que sus militantes y dirigentes sólo tienen dos alternativas: votar por Petro, o votar en blanco. Según la senadora Claudia Nayibe López, el objetivo de esa colectividad, en todo caso, es el de bloquear la candidatura de Iván Duque.

Es muy probable que el grueso de los Verdes resuelvan inclinarse por la candidatura de Petro, motivados por la presencia de su antigua correligionaria, Ángela María Robledo en el tiquete vicepresidencial.

Uno de los primeros en anunciar su respaldo a Petro en la segunda vuelta fue, precisamente, Antonio Sanguino, exterrorista del Eln y exconcejal de Bogotá.

Sanguino, que en las pasadas elecciones logró ser elegido como senador por el partido Verde, tiene un capítulo en su biografía que no ha sido plenamente aclarado y que está relacionado con el desfalco a Bogotá durante las alcaldías de la izquierda, particularmente la de Samuel Moreno Rojas, condenado a 24 años de prisión.

El 14 de noviembre de 2013, en el bunker  de la fiscalía general de la nación, tuvo lugar una extensa diligencia de ampliación de interrogatorio con el contratista Julio Gómez, uno de los pilares fundamentales del entramado de corrupción en la capital colombiana, denominado “carrusel de la contratación”.

En esa declaración, Gómez dio detalles de la forma como se cuadraban los procesos licitatorios y contractuales y la manera como participaban de manera directa y decidida algunos funcionarios y concejales de Bogotá.

El contratista Gómez narró que el concejal Wilson Duarte le estaba exigiendo que lo incluyera en la lista de cabildantes que estaban recibiendo sobornos de mano suya: “Él me dice [Duarte] que se ha enterado de que hay un grupo de concejales en donde está Hipólito Moreno y Antonio Sanguino y que por qué no lo llevo a él, que mire que los debates se van a intensificar y que para qué dañar lo que está hecho”.

El fiscal que tomó aquella declaración, Luis Alejandro Páez Guerra, le preguntó a Gómez si “¿En sus conversaciones con el concejal Duarte concretaron alguna cifra como del valor de la participación pactada?”, a lo que el contratista Gómez respondió que “como expliqué anteriormente, Emilio [Tapia] y yo habíamos definido una comisión del 2% que sería repartida a los concejales con los que se pactara. Para ese caso, se había pactado con Hipólito Moreno, Antonio Sanguino y para ese momento el concejal Wilson Duarte…”.

Militante del Polo Democrático, partido que hoy apoya la candidatura de Petro, Wilson Duarte fue en su momento enviado a la cárcel La Picota, luego de que un juez librara medida de aseguramiento en su contra por haber recibido al menos $80 millones de pesos en sobornos.

Hipólito Moreno, ante la fuerza de las evidencias, reconoció haber cometido los delitos de cohecho propio e interés indebido en la celebración de contratos. Se acogió a la figura de sentencia anticipada y fue condenado a más de 6 años de prisión.

Llama la atención que la justicia nunca haya querido profundizar en el caso de Sanguino, el tercer beneficiario de los sobornos pagados por Julio Gómez, tal y como él mismo lo confesó.

El fiscal encargado del carrusel de la contratación, el cuestionado Juan Vicente Valbuena –separado de la fiscalía en mayo de 2017- al parecer engavetó la demoledora declaración de Gómez en contra del hoy senador Sanguino, quien con toda tranquilidad se ha investido como el líder de los “Verdes con Petro”.

@IrreverentesCol

Publicado: junio 6 de 2018