Inesperada, sorpresiva y contundente fue la carta enviada por el Directorio Nacional Conservador al presidente Andrés Pastrana donde “le pide públicamente que ponga su talante, experiencia y conocimiento al servicio de Colombia”. Inesperada porqué el senador Hernán Andrade quien funge de presidente del Directorio había dirigido una carta a Pastrana donde pretendió increparlo por decir –Pastrana- lo que todo el conservatismo dice en privado y público de los actuales congresistas y directivos del Partido Conservador; al final, Andrade se quedó solo con su cumplido con la Casa de Nariño y derrotado al interior del Partido Conservador.

Lo que acaba de hacer y decidir el Partido Conservador es entregarle un cheque en blanco a Pastrana, o mejor, le están pidiendo con urgencia que conduzca a buen puerto el barco del conservatismo que está en altamar, desbordados de frenesí por la convivencia burocrática y contractual con la administración Santos, pero consientes que van rumbo al iceberg sino giran de inmediato. El país político está en silencio esperando la respuesta del presidente Pastrana, todos saben que de aceptar la invitación del Partido Conservador de inmediato cambia el panorama político con miras a las elecciones del 2018. Uno de los primeros efectos es la liquidación de la moribunda Unidad Nacional. El Partido Conservador con la jefatura de Pastrana se desligaría de potenciales proyectos que interesan al gobierno y las Farc en espera de ser aprobados vía fast track en el Congreso de la República: y para otros temas legislativos se alinearían mayorías junto a la bancada del Centro Democrático y eventualmente con Cambio Radical.

El presidente Pastrana pasaría a ser el jefe natural en ejercicio del Partido Conservador, de 46 congresistas y de más de dos millones de votos lo que cambiaría de inmediato los pesos y contrapesos dentro de la estructuración que vienen adelantando los compromisarios de la “Alianza Uribe-Pastrana”. De igual forma su jefatura abriría los portones de la casa ubicada en la avenida Park Way de Bogotá para el regreso de miles de conservadores que la abandonaron por estar habitada por cortoplacistas y minúsculos administradores. No tengo duda de que el presidente Andrés Pastrana unificaría al Partido Conservador y recuperaría su ideología, identidad y principios.

El talento, carisma, inteligencia y liderazgo del presidente Pastrana permite construir puentes para unir las fuerzas disgregadas del conservatismo y consolidar la ruta y agenda para escoger candidato presidencial entre las fuerzas probadas en las urnas y en las encuestas de los precandidatos Marta Lucia Ramírez y Alejandro Ordoñez y poder sellar la gran alianza que viene construyendo junto al presidente Álvaro Uribe. El debate electoral del 2018 requiere de generales probados en el campo de batalla, eso lo entendió el Partido Conservador al convocar a su único General.

Quedamos a la espera de su respuesta presidente Pastrana.

@LaureanoTirado

Publicado: agosto 14 de 2017