El ambiente político y social colombiano está enrarecido por el clima de polarización que se vive en el país. Mientras los ánimos se caldean, las garantías de la oposición son cada vez más reducidas. El presidente de la República, que debe velar por las garantías de todos los ciudadanos al margen de su ideología política, se ha convertido en un verdadero perseguidor y descalificador de todo aquel que no comulgue con su agenda de gobierno.

Cuando Santos dice que las acciones de sus opositores le causan risa, está invitando de facto para que se ataque, insulte y amenace a quienes no están respaldando el contenido del proceso de paz de La Habana (Ver artículo ¿Mucha risa presidente?).

Colombia es un país en el que las pasiones muchas veces transgreden los conductos naturales de la vida en democracia. Valga recordar por un instante el horror que se vivió con ocasión de la confrontación entre liberales y conservadores a mediados del siglo pasado que fue más allá de la mera controversia por unas ideas y terminó convirtiéndose en una matanza cuyas consecuencias aún está pagando la sociedad.

Llama poderosamente que menos de 24 horas después de lanzada la campaña del gobierno por el “sí” en el plebiscito, sin que un se conozca el fallo de constitucionalidad que sobre el mismo debe proferir la Corte Constitucional, miembros del uribismo hayan empezado a recibir delicadas amenazas de muerte.

La doctora Alicia Arango, exsecretaria privada del presidente Álvaro Uribe y columnista deLOS IRREVERENTES fue objeto de una serie de amenazas que deben ser tenidas en cuenta. En palabras suyas, “he sido víctima de muchas amenazas por twitter, por ser uribista. Me dicen de todo, pero sobre todo las amenazas de muerte han sido reiterativas. Quienes amenazan no dan la cara, utilizan nombres falsos; pero en Colombia, muchas veces las amenazas se vuelven verdad”.

Miembros del uribismo han sido objeto de amenazas e insultos de grueso calibre

A Ernesto Yamhure, también le llegó una amenaza desde una cuenta anónima en estos términos: “paraco hijo de puta. Pronto padeceras (sic)”.

En diálogo con LOS IRREVERENTES, el Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez mostró su preocupación por esos hechos: “manifiesto mi rechazo a las amenazas que les han proferido. Son hechos lamentables e intolerables. Toda mi solidaridad con quienes han sido amenazados”.

Por su parte, el senador del Centro Democrático, José Obdulio Gaviria rechazó enfáticamente las amenazas y aseguró que las mismas “deben ser investigadas y sancionadas con apego a lo que indican las normas. El Gobierno debe garantizar la vida de quienes en democracia se oponen con argumentos a los acuerdos que están perfeccionándose con los terroristas”.

Óscar Iván Zuluaga, que no quiso atender las llamadas de LOS IRREVERENTES, a través de su asistente Amalia Salgado pidió que un mensaje publicado en su cuenta de twitter fuera asumido como su posición al respecto: “rechazo amenazas en redes sociales contra la vida e integridad de líderes y opinadores que comparten las tesis del @CeDemocratico”.

@IrreverentesCol