Conocí a Alicia Arango Olmos hace muchísimo tiempo atrás, en la época del colegio, cuando los jóvenes nos reuníamos sagradamente todas las tardes en la panadería de Medardo de la Espriella a comer pan caliente con Kola Román. Allí compartíamos entre otros jóvenes, con esa niña menudita, con cara de “yo no fui” pero desde ya con inteligencia prominente. Nadie logró imaginar siquiera que esa muchachita mucho tiempo después sería el cerebro detrás de la estrategia de las dos veces presidencia de Álvaro Uribe Vélez. Cuando apenas el aspirante tenía el 2% en las encuestas de la aceptación de los colombianos en la carrera por la presidencia. Ya Alicia con su buen olfato, había vislumbrado a ese gran gobernante en ciernes que era el doctor Uribe Vélez. Uno de los mejores que ha tenido la patria, dándole su apoyo y conocimiento.  Uribe como todos saben devolvió la tranquilidad a los ciudadanos (gestas olvidadas por la mala memoria de los colombianos) cuando vivíamos agobiados por los ataques terroristas de la guerrilla, y puso a crecer la economía a niveles inusitados.

Eran los tiempos del famoso e inolvidable Juancho Arango, su padre, de quien heredo seguramente su vocación de servicio y su buen olfato para llevar a buen lugar las batallas políticas. Juancho que fue un coloso, había inventado los consultorios médicos con tarifas económicas para la gente más necesitada. Había liderado el Club de Leones en la ciudad para curar gratis a los enfermos de la vista. Había impulsado la construcción del hospital universitario, siendo rector de la Universidad de Cartagena y había sido también dos veces alcalde de la ciudad de Cartagena. Luego después representante a la Cámara por el departamento de Bolívar. Así que Alicia tuvo que irse a vivir a Bogotá y vine a saber de ella cuando ya era la mano derecha del presidente Uribe Vélez. Su carrera en la política nacional no ha sido un jardín de rosas, de por sí la lid en la política está llena de muchos sin sabores, que solo el tesón de una mujer de sus quilates ha podido sobrellevar. Sé que no ha sido fácil porque aunque muchos no lo crean el presidente Uribe dada su gran magnanimidad permite que rémoras políticas estén pegadas a su fuero tratando de usufructuar de su magnificencia. Allí ha estado Alicia como un escudo protector dando la batalla. Y quizás al expresidente no lo han podido (como algunos lo desean) “coger fuera de base” por la manera correcta como Alicia ha protegido sus actuaciones.

Hoy Alicia con buen ojo ve en el senador Iván Duque Márquez al hombre que Colombia necesita, viéndole su enorme potencial y su gran nivel de estadista.  Y lo hace cuando nadie le apostaba, pero con su buen olfato y con una acertada estrategia, producto de su gran experiencia en las lides electorales, lo posiciona en buena hora, como el futuro presidente de los colombianos.

@rodrigueztorice

Publicado: marzo 15 de 2018