Una de las mejores experiencias de mi vida ha sido conocer la fundación de Jeisson Aristizábal, sencillamente mágico.

Jeisson, ganador del Premio CNN a los mejores líderes y proyectos del mundo, es un orgullo para Colombia. Nació con una fuerte parálisis cerebral que le impide moverse bien, y lo hace gesticular en exceso cuando habla.

Su propia situación, lo llevó a conocer la realidad de los niños más vulnerables, con algún tipo de discapacidad, y lo compromete apoyar a quienes como él, en el distrito de Aguablanca en Cali, sufren alguna limitación física o mental.

Su inteligencia, compromiso y buena energía, salen a flote apenas uno lo conoce y comienza a intercambiar con él sobre su vida, cómo nació su fundación y cómo ha hecho para sacarla adelante. Todo comenzó cuando consiguió una silla  de ruedas para un niño en Aguablanca. La noticia se regó y por solicitud de las madres, siguió consiguiendo más.

Sin darse cuenta, comenzó a recibir a muchas mamás y se percató que estaban convencidas que tener un niño con alguna discapacidad era un castigo de Dios. Ante esto, decidió comenzar a atender niños y mamás.

Empezó en el garaje de su casa, luego le tocó prestar la sala de sus padres y seguía creciendo. Pasó al comedor y luego se cogió una alcoba. Su papá le dijo, que hasta allí podía llegar, porque de lo contrario les tocaría salir de la casa.

Se propuso sacar su fundación adelante y se hizo conocer a través de un programa de Caracol, que busca a personas en todo el país que hagan obras para su comunidad. Obras fuera de lo común, que muestran niveles de solidaridad absolutamente increíbles.

Hoy, su fundación atiende a 600 niños con discapacidad física y mental. Además da apoyo sicológico permanente a las madres para enseñarlas a entender y manejar la discapacidad de sus niños y que nada tiene que ver Dios en ello.

Forma niños desde los 2 años hasta los 16, que tienen síndrome de Down, autismo, parálisis cerebral, hiperactividad, y otras enfermedades mentales y físicas. Ellos reciben terapias dirigidas a mejorar su condición y a aprender a socializar.  Así mismo se les da su comida del día.

Además, como dice Jeisson, estos niños se quedarían solos en su casa, si no tuvieran la oportunidad de ser atendidos por la fundación o sus mamás no podrían salir a trabajar por no tener con quién dejar al niño.

Muy interesante es que parte importante del programa de la fundación, tiene un grupo de niños sin ninguna discapacidad, quienes reciben clases del currículo de escolaridad para los primeros grados.

En ese grupo de niños se encuentran algunos otros que sí tienen discapacidad física y/o mental. Los llaman niños de inclusión y lo que se pretende es que ellos logren escolarización como todos los niños y además socialicen, hagan amistad y sean apoyados y respetados por todos. Reciben apoyo extra de los maestros para lograr nivelarlos con sus compañeros.

Quiero resaltar el ambiente de alegría y paz que se siente al pasear cada rincón de las casas donde funciona la fundación.

Nuestra sociedad no ha sido la más amable y colaboradora con las personas con discapacidad, por eso quiero llamar la atención sobre este programa, que inserta a los niños en la sociedad y les

permite en la medida de sus capacidades llevar una vida normal.

El financiamiento lo recibe de donaciones nacionales e internacionales, que afortunadamente lo siguen apoyando para llevar a cabo esta labor. La más humana de todas.

A la mamá de Jeisson quiero hacerle un homenaje. Es ejemplo que si se puede. Sacó a su hijo adelante por encima de todas las dificultades. Jamás se dio por vencida, convencida que la inteligencia de su hijo lo llevaría a ser un grande de esta sociedad.

Invito a los Colombianos a conocer esta magnífica obra y ojalá apoyarla en la medida de sus posibilidades, no solo con dinero, sino con computadores, como voluntarios, instrumentos y equipos de terapia. Son tantas las maneras de apoyar a Jeisson y por su medio a todos los niños que tienen la fortuna de conocerlo.

P.D. Cada ridiculez en el día a día de la política, cada discusión irrespetuosa y sin sentido muestra lo pequeños que podemos llegar a ser. Mientras, Jeisson sigue avanzando, haciendo una tarea que no tiene precio y que debía hacer el gobierno.

@AliciaArango

Publicado: septiembre 13 de 2017