Hay algo profundamente erróneo en la forma en que vivimos hoy. El estilo egoísta de la vida contemporánea que nos resulta natural y también la retorica que la acompaña  una admiración acrítica hacia los mercados no regulados, el desprecio por el sector público, la ilusión del crecimiento infinito. (Tony Judt, Algo va mal, 2010).

Así comienza el libro del profesor Judt quien hace una severa crítica a lo que se ha conocido como el Estado de bien estar europeo. Según el autor: ¿cómo deberíamos hablar sobre la forma en que organizamos las sociedades? En primer lugar no podemos seguir evaluando a nuestras sociedades y las decisiones que tomamos en un vacío moral. Incluso, si pudiéramos estar seguros de que un individuo racional siempre bien informado y consciente opta por sus mejores intereses, seguiríamos teniendo que preguntarnos ¿cuáles son esos intereses?

¿Cuáles son esos intereses del individuo desde el punto de vista económico? En primer lugar, lo que le interesa a cualquier individuo racional, consciente y bien informado como menciona Judt es conseguir un empleo con el fin de suplir sus necesidades.

Dice el presidente JMS en su informe presentado al Congreso de la República en el 2016: en materia de desempleo, desde el primer día de su mandato, el presidente Santos ha estado comprometido con garantizar las mejores condiciones para el empleo digno de todos los colombianos. Después de seis años de gobierno el balance es positivo. La tasa de desempleo ha descendido de manera sistemática, pasando del 11,8% en 2010 al 8,9% en 2015, la más baja en los últimos 15 años (Ver Informe al Congreso 2016).

Sin embargo, señor presidente, algo va mal. Por un lado, el desempleo en Colombia es el más alto de la región. En segundo lugar, se han presentado periodos de dos dígitos, cifra nunca antes vista como le gusta decir a JMS, lo que demuestra que la economía, el aparato productivo, no está generando empleo suficiente por la contracción del consumo.

Es decir que las empresas del sector privado están aguantando el chaparrón con el mínimo personal requerido y, en casos extremos, con despidos como sucedió con la suspensión de actividades de una empresa emblemática como lo es Fabricato.

Algo va mal en materia de desempleo, señor presidente JMS, porque si usted se monta en cualquier ruta del sistema Transmilenio en Bogotá, a cualquier hora, usted verá a miles de personas que están vendiendo sus productos para conseguir un sustento diario.

Sus historias son dignas de admirar. Están, la de los jóvenes venezolanos, la de la señora desplazada que no recibe subsidio del gobierno, la de los músicos, llaneros, santandereanos, románticos, la del estudiante quien se queja porque el subsidio del programa Ser Pilo Paga no le alcanza, la de Carlos quien el otro día se quedó sin empleo. Y, así, todos los días en Transmilenio se ve esa realidad que las autoridades económicas no quieren ver.

Dice el mismo informe que: en materia de infraestructura y dotación de hospitales: el Gobierno Nacional sigue trabajando en el mejoramiento de la red pública hospitalaria para garantizar la calidad en la prestación de servicios de salud para los colombianos.

Sin embargo, señor presidente, algo va mal porque solamente es que se tenga un percance en salud para que el paciente deambule entre las IPS y las medicinas prepagadas sin comprender cómo funciona el complejo sistema.

Mientras tanto, por primera vez en décadas, señor presidente, el consumo de medicamentos se contrajo, no se tiene claridad si por los altos costos o por alguna razón adicional. Por ejemplo: una simple inyección para el dolor en la espalda $40.000, al igual que cualquier medicamento para relajar los músculos.

Si usted va a la Clínica del Country en Bogotá, para que sea atendido por urgencias, usted verá que clínica tuvo que adecuar los consultorios de los doctores para atender la alta demanda de pacientes en urgencias con toda clase de problemas.

Cuando me encontraba en la Country me acordé del caso de Saludcoop , de los $1.4 billones que se perdieron del sistema salud y del extraño asesinato del revisor fiscal. En fin.

Algo va mal, porque las autoridades ya pronostican un crecimiento para el 2017 por debajo del 1.5%. Y, sale el ministro de Hacienda Cárdenas a decir que estamos mejorando la economía, valiente rostro.

De remate de faena: nos anuncia el gobierno de JMS con respecto a las tasas de usura que ya no serán semestrales, sino mensuales. Mejor guarden sus tarjetas de crédito.

Puntilla: El Contralor Maya advirtió que se presentan irregularidades por parte de 32 de las 59 entidades públicas que fueron auditadas por un valor superior a $ 12 billones. Como diría el Pibe Valderrama, no joda, hasta cuándo.

@RaGomezMar

Publicado: agosto 15 de 2017