Corría el año 2012 y un periodista amigo me comentó que le había preguntado al exmandatario Álvaro Uribe cuáles eran sus candidatos para las elecciones presidenciales de 2014. La respuesta fue Óscar Iván Zuluaga, Pacho Santos y Alex Char. Para ese momento, Char era prácticamente desconocido para mí. Por eso me extrañó que Uribe lo tuviera en cuenta en la baraja de presidenciables.

Seis años después de aquella anécdota, reconozco mi ignorancia política y acepto que estaba totalmente equivocado. Char, para ese 2012, ya era una realidad política en Colombia, sobre todo en Barranquilla, en el departamento del Atlántico y en general en toda la Costa Caribe.

Desde el primero de enero de 2016 Char es el alcalde de Barranquilla. No tengo duda de que es el mejor burgomaestre del país. Y no lo digo yo, también lo dicen casi todas las encuestas. Char en su ciudad es toda una celebridad. Pocos le dicen doctor o señor alcalde. La mayoría, a petición del propio burgomaestre, le dice solo Alex.

Me consta que los barranquilleros lo tratan como a un amigo. Para Char es lo mismo estar en una fiesta en un club exclusivo que en el barrio más pobre de Barranquilla. Y tiene una ventaja más: no le molesta la crítica y reconoce cuando las cosas no se están haciendo bien en su administración.

A sus detractores, a diferencia de tanto “cacique” del centro del país, Char los trata bien y sobre todo los tiene en cuenta para sus decisiones. Es decir, no es un político de broncas eternas y saber escuchar. También se ha propuesto a hacer un semillero de profesionales para que lo reemplacen con el tiempo. Para muestra dos botones: la exministra Elsa Noguera y la actual directora de Bienestar Familiar, Karen Abudinen. En eso Char se parece a este humilde servidor: le encanta trabajar con mujeres porque, según me ha dicho, son mejores que nosotros en todo. “Mire no más un detalle –me dijo–: una mujer es capaz de llevar su hogar con un salario mínimo. A un hombre esa tarea le queda imposible”.

Ahora bien, ¿por qué Char es el mejor alcalde del país? Las cifras están al canto y hablan por sí solas. Por ejemplo, según datos oficiales, Char hizo de Barranquilla la ciudad –entre las 13 principales– que más redujo la desigualdad en el ingreso. En 2012 Barranquilla se ubicaba en el puesto 10 entre 13; en 2017 se colocó quinta, también entre 13. Asimismo, ha hecho hasta lo imposible para reducir la pobreza extrema. En 2002, en la capital atlanticense ese guarismo era del 10%; el año pasado la cifra cayó a 2,4%.

En cuanto a educación las noticias son igual de positivas. En 2007, por lo menos 60.000 niños de Barranquilla no podían acceder a los colegios. Es más, solo un centro educativo estaba en categoría superior en las pruebas del Icfes. En la actualidad, la ciudad tiene 22 centros educativos de primer nivel en el país.

Alguna vez que hablé con Char, me comentó algo que si bien es elemental no es fácil de corregir: un niño con hambre es incapaz de rendir en el estudio. Entonces –me dijo– a los niños hay que darles alimentación de primera categoría. Ojo con este número: en 2007 se entregaban 15.000 raciones diarias; 10 años después las raciones son no menos de 108.000. Como se ve, las cifras en educación en la gestión de Char son demoledoras. Y eso que él no es de los que pregona que su ciudad o su departamento son los más educados de Colombia.

Veamos ahora los números en el sector salud. Hace 10 años se realizaron en Barranquilla 43.000 consultas odontológicas. De acuerdo con datos oficiales, el año pasado la cifra subió a 834.000. Se ha reducido, igualmente, la mortalidad infantil. En 2017 la tasa era de 20,8 por cada 1.000 nacidos vivos. Ahora es de 14,1 por cada 1.000 nacidos vivos.

Y esto me consta: el tema del empleo para Char en su ciudad es casi una obsesión. “Hombre, Iván: uno a la gente sin empleo o sin oportunidades de trabajo no le puede exigir nada. Es más, hasta entiendo su rabia con la clase política”. Al respecto, una sola cifra: entre 2014 y 2017 en Barranquilla aparecieron 102.000 trabajadores nuevos, la mayoría de ellos con empleos formales.

En síntesis, para mi gusto, estamos ante un fenómeno político y social llamado Alex Char. Cualquier ataque se le quiera hacer, es producto de la envidia y de la incapacidad de personas que quisieran hacer lo que este hombre ha hecho por su ciudad.

@CancinoAbog

Publicado: abril 25 de 2018