El exprocurador Ordóñez se despacha contra Santos, Juan Mesa, la fundación Buen Gobierno y asegura que el presidente debe renunciar.

LOS IRREVERENTES. Doctor Ordóñez, usted le envió una carta al partido conservador en la que puso los puntos sobre las íes. Conminó usted a su colectividad a que se defina y diga si va a continuar acompañando a un gobierno que no tiene nada de conservador. Así mismo, usted invitó a su partido a salir de la coalición de gobierno. ¿Qué cree que sucederá con la carta?

ALEJANDRO ORDÓÑEZ MALDONADO. Usted resume muy bien la solicitud que le hice a las directivas del partido. El conservatismo no puede seguir avalando un gobierno que es la antítesis de su pensamiento.

El conservatismo defiende la familia y el gobierno diseña políticas públicas para destruirla. El conservatismo combate la impunidad y este es el gobierno de la impunidad.

En esa carta no está plasmada la solicitud de una persona. Le tengo que decir que las bases del conservatismo están crispadas por cuenta de esas lealtades inexplicables del partido frente al gobierno Santos-Vargas Lleras.

Confío que el partido dé un timonazo, que replantee. De no ser así, las bases del partido van a terminar buscando otras formas de expresión electoral en el inmediato futuro.

L I. Para entrar en el tema de coyuntura, quiero que nos enfoquemos en el gran escándalo que que afecta al gobierno nacional y que tiene que ver con el ingreso de un millón de dólares que Odebrecht le dio en efectivo a la campaña reeleccionista de 2014. Usted en diferentes intervenciones ha dicho que Santos y Vargas Lleras deben responder por lo sucedido. ¿No le parece señor exprocurador que la investigación debe empezar por los lados de Roberto Prieto quien era el gerente de esa campaña?

A O M. Por supuesto. Este gobierno es ilegítimo en su origen. Los grandes electores de Juan Manuel Santos en 2014 fueron dos: la fiscalía de Eduardo Montealegre que hizo el show del hacker y Odebrecht.

El gobierno utilizó dineros ilegítimos para reelegirse y ahí hay unas responsabilidades políticas, judiciales y éticas.

Las responsabilidades políticas están en cabeza del presidente Santos y del vicepresidente Vargas Lleras. Ellos no se pueden hacer los locos. No pueden acudir al expediente Samper en el proceso 8000. Ellos responden por acción o por omisión.

Las responsabilidades administrativas están en cabeza del señor Prieto quien al parecer, como revelaron ustedes en LOS IRREVERENTES, ya tenía una experiencia en materia de financiación ilícita en la campaña del presidente Samper. (Sobre ese asunto, también puede leer “Del 8000 a Odebrecht”).

El señor Prieto tiene que dar explicaciones en la Fiscalía General de la Nación. Ahí hay lavado de activos, falsedades, concierto para delinquir y enriquecimiento ilícito.

Yo confío en el profesionalismo del doctor Néstor Humberto Martínez y tengo la esperanza de que se llegue hasta el fondo de esta situación.

L I. ¿Usted no cree que la investigación, que debe llegar hasta las últimas consecuencias, también debe concentrarse en la Fundación Buen Gobierno, ente que ha sido utilizado como un directorio político al servicio de Juan Manuel Santos?

A O M. La fundación Buen Gobierno era, es y seguirá siendo la alcabalera del régimen. Las autoridades judiciales deben actuar prontamente porque imagínese usted cómo desde hace algunos días deben estar modificando las contabilidades o destruyendo las contabilidades.

Es indudable que las autoridades judiciales y administrativas deben ponerle el ojo a Buen Gobierno.

Hay versiones que indican que el señor Juan Mesa, siendo embajador en Italia, fue uno de los recaudadores del plebiscito. No me extraña que Odebrecht igualmente hubiera financiado al plebiscito.

Bueno sería que también se investigara la financiación del plebiscito y determinar si Odebrecht también metió sus manos en esa campaña.

L I. ¿Usted cree que el presidente y el vicepresidente deben renunciar?

A O M. Creo que debería ser así. Hay un tema de indignidad. Confío en que la institucionalidad funcione rápida, pronta, justa y transparentemente. Confío en Néstor Humberto Martínez, en su independencia y en su responsabilidad patriótica. Esto, inevitablemente, debe llevar a la renuncia del presidente Santos y del vicepresidente Vargas Lleras.

Valga la oportunidad para hacer una autocrítica. La renuncia debió haberse presentado el pasado 2 de octubre a las 6 de la tarde, cuando se confirmó la victoria del NO en el plebiscito. Esa renuncia la debimos haber exigido quienes lideramos la campaña. Siempre llevaré ese cargo de conciencia por no haber demandado la renuncia del doctor Santos en aquella época.

L I. Esto de Odebrecht llegó al gobierno, pero existen versiones muy fundadas que indican que hay congresistas que también están untados con ese dinero proveniente de la corrupción. ¿Podemos afirmar que la unidad nacional en realidad es un concierto para delinquir?

A O M. (Risas). Acá el partido político se llama “Partido de Odebrecht”. Es importante que esos conciertos delictivos se investiguen prontamente y antes de marzo o abril el país conozca exactamente qué fue lo que sucedió.

L I. ¿Cómo evitar que en la procuraduría prescriba la investigación disciplinaria, pues ya han pasado cerca de 5 años desde que ocurrieron los hechos?

A O M. El gran problema con esa investigación es que los hechos no se conocían. Los pícaros son “buenos ladrones” porque ellos cumplen las formalidades de ley. Lo que conocimos, que descubrimos gracias a las autoridades norteamericanas, era un perfecto secreto. De haberlo conocido, le garantizo que habríamos tomado las medidas correspondientes.

Esa información jamás la tuvimos en la procuraduría y me imagino que la fiscalía tampoco.

L I. Hipotéticamente Alejandro Ordóñez es presidente de la República. ¿Usted impulsaría una reforma constitucional para que los procesos que tengan que ver con temas de corrupción no prescriban ni penal ni disciplinariamente?

A O M. Desde luego. Aquello es una limitante absurda. Los términos prescriptivos terminan beneficiando a los corruptos. Recuerde lo que ya le dije: los corruptos son “buenos ladrones”; se especializan de tal manera que logran que la corrupción no aparezca. Las autoridades se vienen a enterar cuando hay confesiones como aconteció en la hora de ahora, por cuenta del decir de Otto Bula.

Aquello sería una medida sana. Cuando la corrupción desborda como estamos viendo se debe acudir a soluciones draconianas para alcanzar instrumentos eficaces.

L I. Si por algo es reconocido Alejandro Ordóñez es, precisamente, por su intransigencia frente a la corrupción. Usted castigó con la misma verticalidad a los de todos los sectores políticos. Enumérenos 3 medidas urgentes para contener la corrupción.

A O M. Deben desaparecer los cupos indicativos. Deben desaparecer las funciones electorales de los órganos judiciales. Debe prohibirse que los contratistas del Estado financien campañas políticas.

Esas son medidas urgentes y sanas. Pero también debe extinguirse el dominio de los bienes de los corruptos. La ley ya existe, pero la proliferación del garantismo de los investigados, hace inviable la aplicación de esa norma.

Una gran causa de esta corrupción generalizada está en el mismo sistema. Eso que Álvaro Gómez Hurtado llamaba “el régimen”. Eso es lo que se debe enfrentar porque estamos ante la cooptación de la función pública por parte de intereses particulares.

Hoy la élite oligárquica y corrupta que encarna Juan Manuel Santos y la élite criminal de las Farc son en últimas, las secuestradoras de la autoridad misma para ponerla al servicio de intereses particulares.

Pero tenga en cuenta algo: la corrupción no se combate con leyes. La corrupción es una consecuencia.

El problema de fondo es de carácter moral. En la medida en que destruimos la familia, hacemos imposible formar buenos ciudadanos. Es en el seno de la familia donde se forman valores y principios.

Ahora, los adalides…O mejor, utilizando la ideología de género en el lenguajes, las “adalidas” anticorrupción, son las mismas que promueven la destrucción de la familia.

Las mismas que producen la carroña, se pretenden mostrar como las aves carroñeras. No nos digamos más mentiras. Este es un tema de fondo.

¿Combatir la corrupción? Sí. ¿Es necesario hacer las modificaciones legales? También. Eso no es suficiente y debemos ir más allá.

L I. Álvaro Uribe llegó al poder y montó una política de seguridad democrática para combatir al terrorismo. No lo acabó, pero lo golpeó y lo redujo dramáticamente. ¿Alejandro Ordóñez llega a la presidencia y va a presentar un equivalente a la política de seguridad democrática para combatir a la corrupción?

A O M. Desde luego que la corrupción es el gran reto, pero combatiendo las causas.

L I. Yo puedo titular esta entrevista de la siguiente manera: El precandidato a la presidencia, Alejandro Ordóñez asegura: “no me extraña que Odebrecht haya también financiado el plebiscito”?

A O M. (Risas). Mejor ponga, exprocurador Alejandro Ordóñez…

@IrreverentesCol

Publicado: febrero 13 de 2017