El 2021 inició con varias iniciativas de ciudadanos que buscan revocar mandato de algunos alcaldes de ciudades capitales que según su juicio no han cumplido con lo prometido en su programa de gobierno; también argumentan que sus gobiernos se han convertido en trincheras ideológicas para promover candidaturas presidenciales y tribunas para profundizar odios y divisiones en sectores sociales.

Desde hace varios años sectores académicos, políticos, y gremiales, han venido alertando sobre el deterioro en la figura constitucional de la elección popular de alcaldes y gobernadores, y en el distanciamiento del propósito legal y real que deben cumplir los mandatarios. La elección popular de alcaldes y gobernadores para algunos fue un error que perjudica la esencia de la democracia por convertirla en fuente de corrupción pública y no en el foro donde se debaten las soluciones de los problemas de las ciudades.

Colombia pasó a ser un país urbano, la mayoría de los habitantes se concentran en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cúcuta y Bucaramanga. En estas ciudades crece sin control ni solución problemas que aquejan a sus habitantes. Es incompresible que temas estructurales como la seguridad ciudadana no sean prioridad de los alcaldes, que no se trabaje en equipo con la Policía Nacional, por el contrario, lo que hemos presenciado es como varios alcaldes se suben a la tribuna mediática que pretende desprestigiar a la Policía. Este tema de la seguridad es la prueba que los alcaldes están alejados del propósito constitucional que rodea su figura como es el de garantizar la vida, honra, y bienes de sus gobernados.  

El alcalde debe trabajar y velar por el bien de todos los ciudadanos, preservar el ornato del barrio, del parque, de los escenarios deportivos, garantizar la movilidad, implementar el servicio de transporte masivo, construir parques con referentes internacionales, arborizar, disminuir el ruido y la contaminación visual, tener los mejores y más eficientes hospitales y centros de salud, sistematizar y conectar a los colegios públicos.

¿Qué hacen los alcaldes opinando sobre las elecciones de los EE.UU. cuando no han sido capaces de pavimentar los huecos de las principales vías de sus ciudades?

El ciudadano también es responsable de este deterioro institucional permitiendo y aplaudiendo que los alcaldes no cumplan con su programa de gobierno, avalando que su ciudad se convierta en trinchera de debates ideológicos cuando la calle les pertenece a todos sin distinción alguna. Permitiendo que gobiernen desde Instagram. Si el ciudadano exigiera y fuera riguroso las ciudades de Colombia estarían en otro nivel de desarrollo y productividad.

La revocatoria es un elemento legal y de participación ciudadana que sanciona a través del voto el pésimo desempeño de su alcalde. Tal vez sea necesario revocar un alcalde de una ciudad capital para que cojan juicio los demás, para que se deje un precedente de que las alcaldías son epicentro de unidad, trabajo comunitario, y también referente de honestidad.

@LaureanoTirado

Publicado: enero 26 de 2021