Lo que está viviendo Latinoamérica es decepcionante, el dicho popular acerca que los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla se quedó anclada en nuestra idiosincrasia, no nos acordamos de lo mal que nos fue y estamos dispuestos a volverlo a hacer.

Cuando pensábamos que el péndulo ideológico giraba hacia la derecha después que muchos países vieron el horror, la corrupción y los malos manejos de gobiernos de izquierda populista, vemos con pánico como algunos quieren volver a ese infierno.

Hoy en día Argentina está viviendo otra vez un momento crítico en su economía, el gobierno de Fernández ha vuelto a recordar las altas inflaciones, la escasez de productos en los supermercados y las dificultades de la empresa privada para exportar, no hay crédito y el gobierno en vez de fomentar las exportaciones, cobra impuestos por hacerlo. Hoy en día es complicado pensar que Argentina fue un país del primer mundo.

El caso mexicano es terrible, eligieron a López Obrador, un personaje que no tiene ni idea donde está parado, ha trancado grandes obras de infraestructura como el aeropuerto y considera que lo mejor para lograr los resultados es tener “detentes”, especie de amuleto que lo protege del mal. Del México que firmó ese tratado de libre comercio y que creció económicamente aprovechando ese mercado con Estados Unidos queda poco.

Chile era el país de mostrar en la región, veíamos con envidia su capacidad exportadora y su poca deuda nacional, desafortunadamente la falta de claridad y de contundencia del gobierno de Piñeira lo ha convertido en un sitio donde los grupos de izquierda radical manejan a su antojo al gobierno, cada día Chile pierde terreno en el ámbito internacional.

Hace dos semanas fue la primera vuelta presidencial en Ecuador y el ganador de la jornada es el Maduro de Rafael Correa, ahora tendrá que ganar en la segunda vuelta frente al candidato de derecha, quiénes terminarán definiendo quién gana serán los indígenas, mucho me temo que al final terminarán volviendo al socialismo del siglo XXI que tanto daño hizo a ese país.

El caso colombiano es el más atípico, aunque hasta ahora esa izquierda populista no ha logrado llegar al poder, en el 2018 estuvo cerca, lo que si ha podido es ganar en las ciudades principales donde ha demostrado lo malos que son como administradores, planeando y proponiendo bienestar a la población, al final tienen el mismo modelo obsoleto de dar subsidios en vez de generar mecanismos para fomentar la creación de negocios y generación de empleos.

En todos los casos anteriores la población ya había sufrido ese mal gobierno donde no les cumplieron, y al parecer quisieron volver a intentarlo, les va a volver a ir igual de mal, no tienen experiencia ni criterio para generar valor.

Esperemos que en las elecciones del 2022 los colombianos no caigamos en esta pandemia de la izquierda que tanto le ha costado al continente, acordémonos que hace 60 años estábamos económicamente en niveles parecidos a los tigres asiáticos y hoy estos países nos llevan años luz en desarrollo y en democracia por estar alejados del socialismo.

Ojalá no nos capen otra vez en el 2022.

@SANTAMARIAURIBE

Publicado: marzo 1 de 2021