Estas elecciones pueden marcar un antes y un después en la historia del País. La libertad económica y la estabilidad institucional están en juego. Ahora más que nunca hay que salir a votar masivamente y defender en las urnas, donde se marca la verdadera encuesta, el futuro de Colombia.

Turbulenta, agitada y con bastantes sorpresas. Así ha sido esta carrera presidencial. La mayoría de quienes punteaban al inicio se desplomaron, comenzando por Sergio Fajardo que pasó de ser el principal aspirante a sufrir por llegar al 4% para acceder a la reposición de votos. 

Los fenómenos de Fico y Rodolfo Hernández crecieron en momentos diferentes y las demás candidaturas dejaron de sonar al paso de los sondeos. Sin embargo, el común denominador es que Petro ha punteado desde el inicio y, a diferencia de hace cuatro años, su victoria en primera vuelta está asegurada.

Por primera vez un aspirante de izquierda está ad portas de llegar a la Casa de Nariño con un conjunto de propuestas radicales que van desde expropiar el ahorro pensional hasta la estatización del sistema de salud. No son pocos los riesgos por los que atraviesa el País y que tienen temblando a más de uno, comenzando por los inversionistas que se han refugiado en el dólar mientras pasa la incertidumbre electoral. No en vano la monera americana ha rondado los 4.000 pesos todo el año.

Y frente a las encuestas, la verdad, ya no se sabe qué pensar. A diferencia de otros comicios donde todas coincidían en general, ahora las diferencias son notorias. Algunas vaticinan un empate técnico entre Fico y Rodolfo, mientras que otras marcan una diferencia de casi diez puntos. La falta de regulación de esta actividad cada vez hace más daño y la confusión a la que se lleva al elector es evidente. 

No obstante, más allá de las interpretaciones que se den al desarrollo de la campaña, lo cierto es que todos los colombianos debemos salir a votar activamente para primera y segunda vuelta. El País no se puede dar el lujo de tener abstenciones cercanas al 50% cuando la estabilidad institucional está en juego.

Además, más allá de si a segunda vuelta pasa Fico o el ingeniero, lo cierto es que el margen con Petro va a estar demasiado estrecho. Hace cuatro años Duque aventajó al candidato de izquierda por 2 millones de votos, pero esta vez el panorama es distinto. La distancia puede ser de un par de miles de votos, quizás como pasó en el plebiscito donde el No ganó por 50.000 votos una elección donde participaron 13 millones de personas.

No es momento de viajar, de quedarse en la casa o de dar por finalizada una elección tan estrecha. Cada voto cuenta y entre el 29 de mayo y el 19 de junio se definirá el futuro de las nuevas generaciones. Hay que defender la libertad y las instituciones y la única forma de hacerlo es acudiendo a las urnas. 

@Tatacabello

Publicado: mayo 20 de 2022