Contundencia, verticalidad y transparencia se le vieron al ministro de Defensa Nacional, Guillermo Botero Nieto durante el ridículo debate de moción de censura que adelantó la extrema izquierda en la cámara de Representantes.

La solvencia moral del doctor Botero está a prueba de cualquier cuestionamiento. Los malquerientes del ministro creyeron que lograrían minarlo, al repetir la columna tramposa, desleal y mentirosa que hace pocos días publicó la señora María Jimena Duzán en la debilitada revista Semana, columna en la que se pretendió fallidamente cuestionar la integridad moral del funcionario por cuenta de la participación que él posee en una empresa de vigilancia, compañía que, como bien lo repitió el propio ministro en el debate, hoy por hoy cuenta con un solo cliente, razón por la que está a punto de desaparecer. 

Solo una persona verdaderamente enferma mentalmente puede creer que un ministro de Defensa es un corrupto por tener una participación minoritaria en una compañía de vigilancia privada que, por demás, está al borde de la ruina por falta de clientela. 

En su intervención ante el pleno de la Cámara, el ministro ratificó su respeto y devoción por las Fuerzas Militares, esas mismas que él lidera.

Ante la contundencia de los argumentos del doctor Botero, la extrema izquierda no tuvo camino distinto que el del bochinche y la gazapera. Abundaron los alaridos y escasearon completamente los argumentos de quienes fungieron como citantes. 

Respecto de la muerte del exterrorista de las Farc Dimar Torres Arévalo, el ministro Botero recordó que desde el primer momento, él repitió la versión que había ofrecido el suboficial que hoy es sindicado de la autoría del crimen. 

Ministro Botero durante el debate

Así mismo, el ministro enfatizó que desde el primer momento, el cabo Pérez -autor material de la muerte de Torres Arévalo- estuvo bajo investigación por parte de la fiscalía general de la nación. 

Es evidente que el ministro Botero jamás encubrió el crimen en cuestión. Todo lo contrario. Desde el primer instante hizo lo que estuvo a su alcance para esclarecer los hechos y llegar a la verdad de los mismos. 

Una de las grandes falsedades expresadas por los extremistas que citaron al debate tiene que ver con la supuesta castración de que fue víctima Torres Arévalo. Con contundencia, el ministro negó esa hipótesis amarillista y mentirosa, sustentando su argumento con una declaración del ahora exfiscal general, Néstor Humberto Martínez quien públicamente aseguró que la dicha castración jamás tuvo lugar. 

Es natural que los enemigos históricos de las Fuerzas Militares quieran defenestrar al ministro de Defensa. La fanática profarc y exempleada de La Habana, Juanita Goebertus o los terroristas amnistiados por Santos, tienen la meta de sacar a Botero Nieto de su puesto. 

En el debate, el extraditable de las Farc, alias Marcos Calarcá -hoy disfrazado de representante a la Cámara- fue uno de los que con más énfasis pidió la renuncia del doctor Botero. 

El que un capo de la guerrilla terrorista intente derrocar a quien representa políticamente a la Fuerza Pública, es razón potísima para respaldar cerradamente al funcionario que, por demás, ha hecho una estupenda gestión en estos 10 meses de gobierno. 

Bien por el ministro Botero que desmontó con irreductible contundencia las infamias que se han extendido en su contra. Ganó sobradamente el debate que le plantearon los más alevosos izquierdistas y enemigos de las fuerzas del orden. Bien por el gobierno, que puede exhibir orgullosamente el lujo de persona que tiene al frente del ministerio de Defensa y bien por la mayoría de representantes a la Cámara que dieron un voto de confianza por el injustamente perseguido, Guillermo Botero Nieto. 

@IrreverentesCol

Publicado: junio 10 de 2019