Enrique Santiago, quien funge como abogado de la banda terrorista de las Farc y que en representación de sus clientes logró un acuerdo absolutamente desproporcionado y contrario a los intereses de la sociedad colombiana, fue elegido como secretario general del partido comunista de España.

Santiago, en múltiples comparecencias públicas, ha desafiado a los sectores que históricamente enfrentaron, desde la democracia, a las Farc.

Cuando el congreso resolvió eliminar la posibilidad de que los civiles fueran conducidos a la JEP, Santiago puso el grito en el cielo, señalando a los parlamentarios colombianos de “legislar presionados por los titulares de prensa”.

El objetivo de las Farc y de Enrique Santiago era el de crear a la JEP para absolver a los jefes guerrilleros y encarcelar a los miembros de la Fuerza Pública y, por supuesto, al presidente Uribe, de lejos la persona más odiada por los terroristas de las Farc.

Santiago, que se presenta como un defensor de los derechos humanos, ha sido en la práctica un encubridor de los peores crímenes cometidos por las Farc. A pesar de las abundantes pruebas respecto de los delitos que la guerrilla cometió contra menores de edad, como el reclutamiento forzado y abusos sexuales. Santiago, con toda desvergüenza asevera que el haber excluido de la JEP los crímenes relacionados con las agresiones sexuales, fue una determinación “populista” pues según él, en las Farc hubo muy baja presencia de menores y los que estuvieron en esa guerrilla, fueron respetados.

El abogado de las Farc en el momento de su elección como secretario general del partido comunista de España

Las cifras oficiales y de investigadores sociales independientes desmienten a Santiago: las Farc reclutaron a más de 3 mil menores. Como lo han denunciado las valientes niñas de la fundación Rosa Blanca, los cabecillas de las Farc utilizaron a las menores de edad como esclavas sexuales a las que embarazaban y luego obligaban a abortar.

El defensor y encubridor de todos esos actos de barbarie, Enrique Santiago, es la persona que resultó elegida por 82 votos contra uno, como el nuevo secretario general del partido comunista de España.

Con el puño en alto, Santiago registró el resultado de esa votación alegando que su formación partidista “garantizó la llegada de la democracia tras el fin de la dictadura”.

No está de más recordar que, precisamente, el partido comunista de España ha sido uno de los principales respaldos internacionales que ha tenido la banda terrorista de las Farc. A lo largo de los últimos años, el partido y sus directivos, no ocultaron su simpatía por las Farc, a pesar de las atrocidades cometidas con esa estructura criminal.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 10 de 2018