Tuve la suerte de tener como rector, durante mi paso por la Universidad y por la vida, al Dr. Marco Fidel Rocha.

El CESA –Colegio de Estudios Superiores de Administración- comenzaba como escuela de administración de empresas y éramos pocos, por no decir dos personas, las únicas de la costa Caribe. Llegar a un medio, en esa época absolutamente “Cachaco”, no era fácil para una muy Caribe como yo. El Dr. Rocha siempre estuvo pendiente de mi evolución en ese sentido, además de escucharme permanentemente como un excelente consejero.

Saber que hoy son muchos los Caribes que estudian en el CESA, permitiendo así a la costa norte de Colombia formar empresarios y emprendedores que tanto necesita, me da mucha satisfacción y orgullo.

Fue el Dr. Rocha, quien impulsó la alta calidad del CESA. No solo en su nivel académico, sino en el humanismo y cultural, enseñado a sus alumnos. Le dio un sentido muy distinto a la administración de empresas, enseñándonos que somos personas que debemos trabajar por una mejor Colombia y un mejor sector empresarial, donde la responsabilidad social es prioritaria.

La mayoría de los egresados del CESA, y más en mi época, salían a trabajar en el sector privado o a formar sus propias empresas o negocios. En mi caso, siempre supe que lo mío era lo público. Ayudar a mi país desde el ejecutivo. Devolver con mi trabajo y esfuerzo, a los menos  afortunados, todos los privilegios que he tenido, para lograr más bienestar y esperanza.

En mi vocación pública, siempre tuve la guía del Dr. Rocha. Desde el primer momento, apoyó mi vinculación al gobierno y mi sentido social, dándome permanentemente y hasta hoy, consejos que han sido invaluables para mí, haciéndome reflexionar sobre muchas cosas.

Hoy pienso que la combinación de la administración de empresas, lo social y lo público, es perfecta, porque en esta carrera universitaria, ejecutar es lo principal, lo que se diferencia del área social en donde la ejecución, por falta de gerencia, se vuelve más difícil y por lo tanto más lenta.  Siempre me repitió que es necesario pensar y planear, pero lo que saca todo adelante y realmente da resultados es el hacer.

Quiero resaltar que durante mi trasegar por lo público, que ha sido constante en mi vida, pero variado en el sentido de los diferentes cargos que he tenido, desde el número uno, que fue mi práctica en Coldeportes, de la mano de Julio Nieto Bernal, profesor del CESA y director de este instituto en la época, hasta llegar a la Embajada de Colombia en las Naciones Unidas, en Ginebra, Suiza, el Dr. Rocha ha estado presente.

Cuando más lo consulté fue durante los años 1998 a 2010, donde tuve la suerte y oportunidad de trabajar muy de cerca con dos grandes, Enrique  Peñalosa y Álvaro Uribe Vélez.

Sus consejos siempre serenos, acertados y equilibrados en medio de tanta confrontación y dificultades en Colombia, han sido  invaluables para mí.

Siempre preocupado por nuestro mejoramiento continuo, el de sus alumnos, nos sigue enviando lecturas sobre administración y temas de actualidad mundial. Así como lecturas de casos de éxito en el mundo.

En la cabeza del Dr. Rocha siempre está presente su labor como profesor, como maestro, lo que lo hace un grande, no solo en la academia y en la vida universitaria, sino que logró ser un personaje de talla nacional, reconocido en Colombia como uno de los mejore rectores del país, a quien siempre le abrieron las puertas en cualquier sector para escuchar sus puntos de vista.

Vivo muy agradecida y muy orgullosa de haber tenido como guía y apoyo en mi vida profesional y personal al Dr. Marco Fidel Rocha, a quien hoy, ya siendo abuela, sigo consultando para los temas delicados de mi vida.

Gracias, por tanto, gracias por su aporte a Colombia y por los aportes a mi vida.

Mi admiración y agradecimiento siempre y por siempre.

@AliciaArango

Publicado: agosto 9 de 2017