La drogadicción es una problemática, desde todo punto de vista, que tiene atrapados a millones de personas en el mundo y entre ellos a miles de colombianos, provocando así una crisis social, la cual se ha salido de control gracias a la permisividad de las altas cortes y a la laxitud del anterior gobierno nacional. Hoy en día los padres de familia no cuentan con herramienta alguna para prevenir o salvar a sus hijos, sobrinos o nietos del mundo infernal de la drogadicción. Es por eso que el Presidente Duque firmará en próximos días un decreto que otorgará herramientas a la Policía para poder atacar el microtráfico. Pero no solo basta con el uso del poder coercitivo, la propuesta del gobierno nacional es una propuesta integral, es decir, viene acompañada de otros elementos, como en materia de salud por ejemplo, para arremeter de manera efectiva y asertiva esta problemática que tiene en serios líos a nuestra sociedad.

Un joven en el mundo de la drogas no es solo un joven perdido, sino una familia entera que sufre, que pierde la felicidad y la tranquilidad. Es por ello que cada medida que esté encaminada a reducir en principio y luego a abolir este flagelo es bienvenida. Aunque claro, no faltan ciertas voces que han rechazado estas medidas, utilizando “argumentos” fantasiosos e incluso cómplices del problema en cuestión. 

Cada padre de familia, cada hermano, cada profesor y en fin, cada ciudadano debe procurar combatir fervientemente el problema de las drogas. Nuestra sociedad ha sido víctima de ciertos discursos y ciertas actitudes que no han hecho más que “normalizar” lo que en realidad es anormal. Entiéndase, hoy el uso de cualquier tipo de droga lo han vuelto tan “normal”, que lo observamos con facilidad en parques infantiles, universidades e incluso en los lugares de trabajo, y ese mensaje ha ido calando consciente o inconscientemente en la sociedad. Pero no, basta ya de esa sinvergüencería, es hora de que el gobierno y el pueblo en general actúen de forma decidida en contra de ello. Las cifras de hoy demuestran que la edad para consumir drogas es cada día menor, hecho que entristece. El esfuerzo debe ser mancomunado, no podemos dejarles la responsabilidad exclusivamente a las autoridades, ellas requieren del acompañamiento, de la colaboración ciudadana, para que así exista mayor efectividad.

Por cada joven o adulto que logremos salvar de ese infierno, vale la pena cada esfuerzo, puesto que, como dije más arriba, será una familia entera a la que estaremos salvaguardando. Este tema debe unirnos como país ´para así obtener mayores resultados. Por ti, por mí, por la juventud, sumémonos a esta lucha. 

@AndresSaavedra_

Publicado: septiembre 6 de 2018