Prohibido olvidar (primera entrega)

Ha culminado el gobierno de Juan Manuel Santos, sin duda uno de los más corruptos de la historia reciente de Colombia.

Los crímenes cometidos contra la administración pública durante los 8 años de gobierno, no pueden quedar impunes. Santos, al igual que sus cómplices, debe ser castigado judicialmente.

La justicia debe obrar de manera equilibrada, cumpliendo el principio tradicional, dándole a cada quien lo que le corresponde.

La corte suprema de justicia -cuestionada por su elevadísimo nivel de politización- en los casos relacionados con el gobierno de Santos, debe darle muestras al país de equilibrio y decisión de llegar hasta las últimas consecuencias en aras de develar lo que realmente sucedió durante las dos administraciones del expresidente Juan Manuel Santos Calderón.

Igualmente, la fiscalía está en mora de investigar a personas que fueron clave en el entramado de corrupción santista. Uno de los protagonistas es el exviceministro de Agricultura, Luis Miguel Pico, quien hasta ahora no ha sido tocado por la justicia.

LOS IRREVERENTES cuentan con información contundente que confirma el profundo nivel de involucramiento de Pico en la trama de corrupción de Odebrecht y la forma como se tramitaron dineros de esa empresa para financiar la campaña de reelección de 2014.

Antes de la primera vuelta que tuvo lugar el 25 de mayo de aquel año, en una casa del barrio El Recreo en la ciudad de Montería, el doctor Luis Miguel Pico recibió en efectivo la suma $800 millones de pesos, cuyo destinatario final debía ser el gerente de la campaña, Roberto Prieto.

Ese dinero, que fue entregado por uno de los beneficiarios de las coimas repartidas por Odebrecht, fue solicitado por Prieto para efectos de cubrir los gastos de la campaña reeleccionista.

El testigo de ese pago, ha mostrado toda la voluntad de colaborar con la justicia, a cambio de beneficios, pero por motivos que resultan incomprensibles, su testimonio no ha querido ser recibido por los investigadores.

¿Cuál es el interés de encubrir a Pico? ¿Por qué no se quiere escuchar al testigo de la entrega de esa multimillonaria suma de dinero originado en la corrupción para sufragar los gastos de la campaña reeleccionista de Juan Manuel Santos? Aquellos $800 millones salieron del dinero que Odebrecht pagó en sobornos para que le fuera adjudicada la carretera Ocaña-Gamarra.

Este portal pudo confirmar con una persona que conoce los pormenores de este entramado de corrupción que Luis Miguel Pico tiene un listado de las personas a las que les repartió el dinero de la corrupción y ha dicho que si en algún momento la justicia lo requiere, para protegerse, revelará los nombres de los beneficiarios de ese dinero sucio.

La sociedad colombiana está hasta la coronilla con la corrupción, razón por la que no está dispuesta a olvidar y por eso exige que se investigue y se imparta justicia, sin importar quiénes terminen tras las rejas.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 8 de 2018