Antes de entrar de lleno en el recogimiento que demanda la Semana Santa, escribo estas líneas.

Independientemente de lo que digan las encuestas, como ciudadano cansado del abuso sistemático al que nos tiene acostumbrados el gobierno del Nobelbrecht, deseo compartir 3 razones para ahorrarnos la segunda vuelta presidencial.

Primera razón: Frenemos en seco el derroche del Gobierno. El ejercicio financiero, derivado de los gastos en publicidad y propaganda desmedida del gobierno desde el 7 de agosto de 2010 hasta la fecha, arroja un gasto que supera los 10 billones de pesos; monto espeluznante si se tiene en cuenta la realidad económica colombiana.

Recordemos que derrochar ha sido el verbo preferido de la actual administración, lo que ha ocasionado el recalentamiento del aparato productivo y el crecimiento desbordado de la deuda externa, que supera los 120 mil millones de dólares.

Sin duda, el balance es negativo para los responsables de las finanzas públicas, quienes al parecer, vienen manejando los recursos de todos como si se tratase de sus propios ingresos (¿alguna duda?).

En consecuencia, el próximo 27 de mayo es nuestra oportunidad de darle una cachetada certera a esta gavilla de bandidos, que no ha parado de zaquear el erario en la era Santos. Los electores tenemos todo el derecho de pararnos en la raya y, a través de nuestro voto, decir No más a la corrupción descarada de una élite sin escrúpulos.

Segunda razón: evitemos que un aliado de las Farc llegue al Senado, como premio de consolación, al resultar derrotado en una eventual segunda vuelta. Este año se presenta, como novedad, la modalidad de “premio de consolación” para el perdedor de la segunda vuelta, pues de darse esta instancia, quien no resulte elegido como Presidente de Colombia, podrá hacerse a una curul en el Senado, ganando un sueldo mensual de 32 millones de pesos.

Por lo tanto, el perdedor no se va a ir aburrido, por supuesto que no; de paso, puede terminar sumando un voto más para las Farc en los debates que se den en el Senado durante la próxima legislatura, cuando sea necesario enfrentar los beneficios jurídicos otorgados en favor de este grupo narco-comunista. Por favor, no olvidemos que las disidencias de las Farc están más vivas que nunca…

Pero eso no se queda ahí, pues quien acompañe al perdedor en la fórmula derrotada, accederá a una curul en la Cámara de Representantes, bajo las mismas condiciones; es decir, con un salario de 32 millones de pesos mensuales y sin haber obtenido ni un solo voto en las elecciones de Marzo (¿qué tal el regalito?).

Tercera razón: la posible intromisión y/o participación indebida del Gobierno en la elección del próximo presidente. Ya sabemos de lo que son capaces quienes hoy ostentan las más altas dignidades del gobierno, en cuanto al manejo maquiavélico de los resultados electorales y a su desdeñosa soberbia en el cumplimiento de los mandatos de la Democracia (el No ganó el Plebiscito del 2 de octubre de 2016, y por lo visto, eso Sí les importó un bledo).

Pregunta abierta: ¿hasta dónde podrían llegar los detractores de Duque, con tal de evitar la victoria del candidato del Centro Democrático en una segunda vuelta presidencial?

Con todo respeto: Por eso y por todo lo anterior, actuemos asertivamente el 27 de mayo: madruguemos a votar bien temprano, y hagamos valer nuestra decisión. #IvánDuquePresidenteEnPrimeraVuelta. 

“(…) No podemos hablar de ‘paz’ y, al mismo tiempo, seguir premiando al delincuente; las instituciones no se pueden seguir arrodillando o tendremos más acuerdos y menos paz. Los colombianos ya estamos cansados y queremos pasar, definitivamente, la página de la impunidad. Queremos un país donde triunfe la legalidad, se impulse el emprendimiento y se generen condiciones de equidad”. (Iván Duque Márquez, Más acuerdos, menos paz, Columna publicada en www.portafolio.co, 6 de diciembre de 2017).

@tamayocollins

Publicado: marzo 28 de 2018